Vivimos en un mundo moderno sistematizado, regido por estrictas reglas y legislaciones que sólo buscan limitar y dividir más a los seres humanos. Estos sistemas son también los responsables de innumerables debates que han sido desafíados a causa de la tecnología. La democratización del acceso y el poder que conlleva la información que intercambiamos en forma de cultura. La manera en qué se transforma el arte preconcebida y se reinterpreta en mixtapes, mashups, remixes. Son algunas de las preguntas que plantea RIP: A Remix Manifesto, una interrogante y como afecta en nuestra forma de consumir y reinterpretar nuestra propia cultura. Visiones sobre el consumo posmoderno y sobre todo una mecha diseñada para cuestionar nuestro propio rol en el debate.
Para todos aquellos que comparten cultura en cualquiera de sus presentaciones y para aquellos que buscan distintas maneras de crear arte, nuevas maneras de compartir ideas y unirnos de otra manera en esta aldea global en la que habitamos a partir de nuestra propio faro en el universo de los unos y los ceros. Con ustedes... RIP - A Remix Manifesto
Nos leemos pronto.
lunes, 3 de octubre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
Mirror Traffic o El refrescante segundo acto de Stephen Malkmus.
Con un extraño toque de ironía que siempre estuvo presente en su música, la reunión de Pavement fue la mejor parada de toda la ola de nostalgia por los 90's que nos ha invdadido. Entre documentales, caras reediciones de los gloriosos años del alternativo y grunge, giras de nostalgia. Stephen Malkmus y compañía, regresaron tocaron otra vez sus grandes composiciones llenas de baja fidelidad, guitarras distorsionadas y melodías al borde del colapso. Después cada quien regresó a su vida, Malkmus retomó el disco que había grabado con los Jicks, bajo la producción de un tal Beck Hansen, que conoció en la escena hace 15 años y a la par se ha convertido en uno de los sobrevivientes y camaleónicos artistas de aquella generación.
Mirror Traffic es un contagioso disco de buenas melodías que nos recuerdan los buenos días que pasamos con Pavement, pero aquí el pasado no se encuentra en cuarentena y se conecta con el crecimiento qué siempre se agradece ver en un artista. Malkmus no se repite y es el líder de una poderosa banda qué sabe tocar quedito y a la vez, poner la distorsión en los lugares correctos. Las letras siguen siendo expresiones sin tapujos, no se tienta el corazón y tampoco necesita mucha interpretación. Entre lo políticamente incorrecto y lo absurdo, sabe lo que quiere el senador y que las sentadillas son de burgués. Esto viniendo de aquel que se burlaba de los chavos alterantivos, los Smashing Pumpkins y alguna vez se vistió para el éxito aunque este parecía que no llegaba.
Con Mirror Traffic Malkmus se sigue reinventando, en desarrollo a nuevas facetas, con su particular estilo de absoluta relajación y vale madrismo. Beck crea las atmósferas con los contrastes necesarios para que brille la genialidad de la música, y Los Jicks son el perfecto acompañamiento para este disco. Sin esposas que lo aten a la rutina de una banda y sin ninguna restricción. Ríanse del mundo un rato, bienvenidos a este extraño y psicodélico viaje que ve a Stephen Malkmus renacer una segunda vez.
Cortesía del New York Times (lugar donde ahora publican sus videos)
Para después disfrutar la versión desenchufada y callada, para la televisión francesa.
miércoles, 17 de agosto de 2011
La Maldita Vecindad se cambió de casa
Las grietas parece que ya existían desde hace mucho tiempo, sin embargo, eran pocos las que las podían ver. Escondidas entre sus diferencias, seguía la máquina que nos dio grandes canciones. Me atrevería a decir que la Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, son de las bandas más importantes de nuestra generación.
Aunque siempre fueron ninguneados, por tener sus posturas ideológicas bien planteadas, que nos recordaban aquel discurso de The Clash, de retratar la cercanía y también tratar de explicar nuestro lugar en esta sociedad. Nos llevaban en un baile musical, que buscaba romper fronteras, mezclaban el punk, con los ritmos latinos, la salsa, el ska y el rock n' roll; mientras nos contaban historias de la calle, nos llevaban a circos imaginarios y rodeados de personajes singulares, nos conectaban con nuestra propia historia y nuestra cultura.
Aunque siempre fueron ninguneados, por tener sus posturas ideológicas bien planteadas, que nos recordaban aquel discurso de The Clash, de retratar la cercanía y también tratar de explicar nuestro lugar en esta sociedad. Nos llevaban en un baile musical, que buscaba romper fronteras, mezclaban el punk, con los ritmos latinos, la salsa, el ska y el rock n' roll; mientras nos contaban historias de la calle, nos llevaban a circos imaginarios y rodeados de personajes singulares, nos conectaban con nuestra propia historia y nuestra cultura.
Podría seguir romantizando y contarles historias que tuve con su música. Cómo fue el primer disco de rock en español, que en un lejano 1992, me lo regalaron de cumpleaños en cassette, y a la fecha sólo conservo la cinta, su diminuto librito, perdido entre la inmensidad del paso de los años. De cuando entonábamos "Pachuco" para escándalo de nuestras maestras de primaria, al ver a unos escuincles de 7-8 años, en actos de rebeldía pura. La anarquía del punk había llegado a nuestras almas y nos hizo revelarnos contra el sistema que sentíamos nos controlaba, para convertirnos en complacientes ovejitas, uno más del rebaño de mentes, que no se cuestionaban, acerca de su entorno, acerca de las diferencias sociales y culturales, las cuales estaban relatadas en esos 11 tracks.
Eramos testigos de un circo de fenómenos y exiliados, anormales del mundo. Algunas retratadas como criaturas de la noche y otros inadaptados, todos productos de la contradicción de la sociedad en la que vivían. Basta con fijarse en Poco De Sangre, Rafael o Mojado, por pensar en algunas canciones, que se encontraban muy cercanas con problemáticas que hoy se encuentran mucho más resaltadas en nuestra sociedad de hoy en día. Ahí estaban, cantaban desde la calle y para la raza, parecía un llamado a la comunión con la música, una reunión de baile, de exorcismos y de rituales urbanos. Era invocar los sonideros jamaicanos, las fiestas de las calles de Brooklyn, los sonidos de algún obscuro salón de baile, o algún love in perdido en el tiempo.
Hasta ahora sólo sabemos que lo que algún día conocimos como la Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, ya no existe. Probablemente sean los choques naturales del ser humano, que constantemente se encuentra en reinvención y en un auto descubrimiento que los lleva a otras direcciones, probablemente sea sólo un ingenioso truco publicitario para luego anunciar un cotizado regreso a los escenarios a revivir la nostalgia a la que ellos mismos habían caído. Pero aceptémoslo, nosotros fuimos los que pedíamos constantemente sacar del pasado aquellas canciones, así que seremos también responsables de como matamos el futuro por quedarnos atascados en el pasado.
Sólo el futuro nos dirá si volveremos a ver a La Maldita Vecindad otra vez juntos, por ahora nos quedamos con un amargo final, entre sus anuncios oficialistas y la realidad que hasta ahora sólo se queda en supuestos y sospechas. Al final, nos dieron una carrera de 25 años, de brindarle al mundo Paz y Baile, de grandes discos, himnos de nuestro rock mexicano y música que esperemos sea recordada en otros 25 años. El circo retira su carpa y se va, sin saber cuando regresará. Adiós Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio.
Nos leemos pronto.
Sólo el futuro nos dirá si volveremos a ver a La Maldita Vecindad otra vez juntos, por ahora nos quedamos con un amargo final, entre sus anuncios oficialistas y la realidad que hasta ahora sólo se queda en supuestos y sospechas. Al final, nos dieron una carrera de 25 años, de brindarle al mundo Paz y Baile, de grandes discos, himnos de nuestro rock mexicano y música que esperemos sea recordada en otros 25 años. El circo retira su carpa y se va, sin saber cuando regresará. Adiós Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio.
Nos leemos pronto.
Las Aventuras de Rain Dance Maggie y el viaje de los Red Hot Chili Peppers
Creo que el regreso de los Red Hot Chili Peppers, era un tema hasta cierto punto angustiante, incierto y sin saber realmente que se podía esperar de una nueva encarnación de una de los sobrevivientes de los 90's. Aunque suene extraño, hablar sobre aquellas bandas de la "generación alternativa" es enfrentarse a la realidad que le vendieron los medios a una generación, una escena que acabó en sus propios tributos, algunos que sucumbieron ante su propio mito, y una aparente nostalgia que nos invadió prematuramente.
La historia de una banda y su música se encuentra conectada entre las entrañas más profundas de cada individuo y para aquellos que alguna vez se consideraron "alternativos", por ser un término que definía a nuestra generación, a nuestros noventas. Son todas aquellas conexiones que teníamos con la música en el principio del ocaso de la era del CD. Sin embargo, eso nos llevó a seguir bandas incesantemente, en espera de un nuevo disco, en espera de un nuevo pedazo de metal que iba a convertirse en parte de nuestros sistemas. Ingresaba a nuestros revolucionarios Discmans, y se insertaba un nuevo chip, configurado con aquellos sonidos que tanto habíamos esperado.
Recuerdo el Californication como uno de los discos a los que suenan mis años de secundaria y sé que también el de muchos otros. Esperabas ansiosamente escuchar el esperado regreso de una banda, que ya tenía 10 años de kilometraje, un par de sobredosis y cicatrices borradas en medio de sus hermosas baladas. Aunque era todo parte de un crecimiento, al cual también tú estabas sujeto. Agudizamos nuestras pieles al mismo tiempo que su sonido se solidificó en un sonido más maduro. Lentamente nos empapamos de sabiduría de 4 viejos lobos de mar, que ya habían visitado el infierno y regresaron para exorcisar a sus demonios con esos riffs, y esos coros.
Cada viaje a lo desconocido, empieza con "Soul To Squeeze", cada comienzo a esas expediciones que uno va creando, mientras se dirige a reencontrarse de nuevo. A buscar aquel sentido que Wyatt y el Capitán América decían que buscaban. Aquellos lugares a los que sólo los elegidos llegan. Ahí se encontraban ellos, observando y con ese lienzo puesto para pintar sobre él, crear una nueva historia. Estan ahí cada que suena California en mi mente, estaba ahí cada que MTV y la radio (sí, esa que se parece a The Boat That Rocked), estrenaba alguna de sus canciones nuevas. Mientras ansiosos esperabamos por la fecha especial en la que veríamos un nuevo disco a la luz.
Con el tiempo, creo que la emoción se ha disipado un poco. Del Californication al By The Way y subsecuentemente al fallido Stadium Arcadium, cada vez nos emocionamos menos por lo nuevo, de repente parece que aquella banda que tanto amamos, se disipaba en otras expresiones y proyectos de sus integrantes (Chickenfoot, los varios discos solista de John Frusciante y Flea como estudioso del jazz en su regreso a las academias de música). Con la salida de Frusciante, otra vez nos entró el pánico y la incertidumbre de que otra vez perderíamos a los Red Hot Chili Peppers.
Sin embargo, ellos se han reinventado muchas veces, y a pesar de todo siguen siendo un conjunto unido a través de una idea musical. No sabemos aún lo que depara su nuevo LP, sólo sabemos que siguen encontrando nuevas maneras de explorar su propia música y salirse de sus propios moldes. The Adventures of Rain Dance Maggie, suena a los Chili Peppers, nos sigue evocando aquellas melodías cálidas y veraniegas, nos sigue evocando aquellos paisajes Californianos, aquella mezcla entre el glamour y el hedonismo. Nos vuelven a recordar lo entrañables que son para nuestra generación, son sobrevivientes y exiliados del tiempo, sobrevivieron a su propia perdición y a las tentaciones que muchos de su generación, nunca pudieron. Nos han enseñado a crecer y a envejecer con estilo después de casi 30 de haber irrumpido a nuestros reproductores, para nunca dejar de acompañarnos con sus inolvidables melodías.
Sin embargo, ellos se han reinventado muchas veces, y a pesar de todo siguen siendo un conjunto unido a través de una idea musical. No sabemos aún lo que depara su nuevo LP, sólo sabemos que siguen encontrando nuevas maneras de explorar su propia música y salirse de sus propios moldes. The Adventures of Rain Dance Maggie, suena a los Chili Peppers, nos sigue evocando aquellas melodías cálidas y veraniegas, nos sigue evocando aquellos paisajes Californianos, aquella mezcla entre el glamour y el hedonismo. Nos vuelven a recordar lo entrañables que son para nuestra generación, son sobrevivientes y exiliados del tiempo, sobrevivieron a su propia perdición y a las tentaciones que muchos de su generación, nunca pudieron. Nos han enseñado a crecer y a envejecer con estilo después de casi 30 de haber irrumpido a nuestros reproductores, para nunca dejar de acompañarnos con sus inolvidables melodías.
Nos leemos pronto
jueves, 11 de agosto de 2011
Lollapalooza 2011 - Parte 1 -
Fear And Loathing in Las Vegas, es un viaje que nunca podría reconstruirse sin el Dr. Thompson. Y sin embargo, tampoco estoy diciendo que mi presencia fue imprescindible para que Lollapalooza 2011, no pasará. Solamente pasó, vista desde esta óptica que, un par de días después, y con la resaca del viaje solamente presente en mis pies, todo lo demás se encuentra plasmado en recuerdos, en momentos interconectados a otras vidas, a otras experiencias y a otras cosas. Es difícil reconstruir la historia, que para su servidor había empezado una semana antes, en medio de noches sin dormir, extrañas incertidumbres y sobre todo un boleto que llevaba meses esperando con mi nombre, en espera de un viaje sin retorno. "Buy the ticket, take the ride..."
El molesto sonido que anunciaba el aterrizaje a la ciudad de Chicago, ya no sabía bien en que momento me encontraba, ni tampoco la ciudad. En medio de autobuses, aviones, metros e interminables avenidas, había caminado sin rumbo aparente, tratando de conectar las razones por las cuales hoy me encontraba ahí. Desconectado de la realidad, sin saber qué es lo que esta pasando en el mundo, no me interesaba saber qué el mundo se cae a pedazos y en medio de las llamas, los mercados económicos vuelven a desplomarse, cuando a mi me explicaron la crisis económica un sábado por la tarde, en medio de un par de cervezas, extraños conocidos se habían hecho mis amigos y mis cómplices de viaje. Estaba ahí unido con otras 90 mil almas, en medio del parque Grant, en aquel monstruo corporativo que te empaca la rebeldía, patrocinada por Sony y Toyota. Aquel festival apodado Walmart en el Lago y te ofrece excelente comida gourmet, una borrachera con vino y banderillas de langosta, mientras frente a tus ojos pasa todo desde un episodio de Jersey Shore, hasta los chavos alternativos perdidos entre los anaqueles de Urban Outfitters, que buscan una respuesta frente a un mapa musical, como si este tuviera poderes mágicos, aquellos que te llevan a encontrar los tesoros. El verdadero Santo Grial. O por lo menos alguna epifanía mientras un concierto de rock, te cambia la vida otra vez.
De alguna la historia se escribe de otras maneras de como la enseñaban en los libros de historia. Presenciar historia es ver a Big Audio Dynamite mientras te explica la crisis económica en 3 minutos y medio.
O mientras Damian Jr. Gong Marley uno de los 11 hijos del gran Bob, reinterpreta la música de su padre. A Perfect Circle, reimaginando Imagine como un extraño fondo musical para tiempos inciertos, y que en ese momento encapsulaban un aparente regreso a la nostalgia de una generación pérdida que terminó hace diez años y hace 20 empezaba con un evento como Lolla. Para los que estaban ahí, eran ellos quienes desafiarían al resto del mundo, por un lapso de tres días, nos encontramos en un universo alterno, nos unimos para cantar aquellas canciones y puedo asegurar que hasta lloramos con ellas. Le dimos las gracias a Perry, por haber instigado esta revolución, por haber iniciado la chispa que nos unía esos días. Nos hizo reconectarnos con nuestras propias raíces musicales, nos sacó al pasado de la cuarentena y nos dejó satisfechos con quienes somos hoy. Al terminar, mientras caminábamos por la avenida Columbus, con una sonrisa en nuestros rostros, lodo en nuestros tobillos, nos sentíamos conquistadores, sabíamos que ese boleto valió la pena cada centavo, que cada ampolla valió cada minuto de dolor, cada nota que escuchamos nos hizo sanar y nos trajo de regreso a nuestro hogar. De aquel que quisimos huir hace un par de días y como Holden Caufield, regresamos después de una visita al parque. Parece que sólo fue eso.
Nos leemos pronto.
jueves, 21 de julio de 2011
Vomit - Remedios contra los coritos melosos y planos
Música reconfortante, hecha con pasión y mucha emotividad. Girls, parece prepararnos para un disco épico, y 'Vomit' es la prueba de un sonido complejo, unido, una pared de sonido, entre distorsiones, órganos exorcisados y un coro gospel qué es la búsqueda de la redención dentro de una neblinosa melodía de 6:24.
En aquella batalla entre la luz y la obscuridad, se escucha sangre, sudor, y lágrimas. Se escuchan almas expuestas, en aquellos riffs, en aquellos cánticos en comunión, en aquel endemoniado solo de guitarra qué despedaza todo, regresa todo a la calma y termina disuelto entre un coro. Almas en pena que parecen escuchar la redención y la salida en aquellos acordes. En esta época donde predominan los coritos melosos y planos, es sumamente reconfortante escuchar otra vez, algo que suena apasionado, algo que te mueve. Es reconfortante escuchar a una banda que se arriesga a hacer música del alma y en el proceso extirpar la tuya, llevarte de regreso a esos acordes con los que viste la luz otra vez.
Nos leemos pronto.
jueves, 7 de julio de 2011
La historia y los Foo Fighters
Los documentales y películas sobre bandas de rock, generan polémica. Hacen más grandes los mitos, además de mirarlos con un poco de nostalgia, nos vuelven a generar aquella conexión con la música y el sujeto. Entiendo que los realizadores hacen estos trabajos cinematográficos con dedicación y amor, aquí se muestran verdaderas expresiones de honestidad en la que la música es el protagonista. Este es el elemento que da vida a todo. El Génesis.
Esta historia comienza en 1994, con una tragedia y el fin de una era. Sin embargo, para Dave Grohl, comienza un viaje de crecimiento, una nueva historia. A momentos me pareció similar a The Lion King (que irónicamente salió ese mismo año). La muerte de Cobain cómo la de Mufasa, parecen ser momentos que definen el fin de toda una historia, y cambian el juego. Hacen madurar a los protagonistas y encontrar su propio camino, su propia originalidad, para dejar su propia huella en una nueva historia. Para este punto, querido lector, no le he revelado nada de lo que presenta este documental. Esa es sólo la introducción, al mundo de una de las bandas más entrañables de los últimos quince años.
Back And Forth no es simplemente un trabajo nostálgico que sólo le aplaude ciegamente al artista, también los confronta con la realidad, con la lucha de egos que nace a partir de Grohl, quién ha sido considerado uno de los mejores bateristas de los últimos veinte años por lo menos, según el conocimiento popular y de la prensa “especializada”. Además de revelarnos las nuevas facetas en la cual ellos son una banda de rock de adultos. Aquí no nos presentan una banda de desmadre, por lo menos hoy no lo son. Nos presentan a 5 músicos, adultos, concebidos ya en otra concepción de vida, sin autodestrucción, vicios, adicciones. Nos llevan a la intimidad de su vida, alejada de la prensa, el escándalo, la celebridad absoluta.
Esta historia sólo puede llegar a tal emotividad, si usted querido lector conoce las canciones. Si recuerda la primera vez que escucho Big Me en la radio, vio “Learn To Fly” en su divertidísimo chiste musical, recuerda aquella serie de televisión que usaba “Next Year” para su entrada de créditos. A lo largo de 16 años los Foo Fighters y su servidor hemos crecido juntos, han dejado su marca de maneras inconmensurables en nuestro subconsciente, y en nuestro soundtrack.
Nos recuerdan cual es la magia de sentarse en un cuarto, agarrar un par de instrumentos y hacer música con tus amigos. Nos recuerda a esa sencillez, de querer cantar y crear música que nos marque, que deje huellas en nuestras vidas y en las de los otros. Nos recuerda que todos estamos aquí, porque un día escuchamos una canción, con la cual emprendimos un viaje, del cual nunca regresamos, qué un día decidimos tomar una guitarra, un bajo y una batería, y hacer ruido. Nos regresa a ese sentimiento de que empezamos a hacer esto, porque no había otra cosa que nos moviera tanto, que nos pudiera dar llanto y alegría en iguales dosis de emoción. Aquel sentimiento de que estamos aquí, porque elegimos este camino y no hay nada mejor. Saber que si tuvieramos la oportunidad de volverlo a hacer, estoy seguro de que lo haríamos de nuevo. Saber que todo comenzó después del 1, 2, 3, 4…
Nos leemos pronto.
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