jueves, 2 de agosto de 2012

Destruye Hogares.


Destruye Hogares

Llegué con miedo a querer tener algo que creí siempre fue mío. Aunque nunca no le tocado, ni me pertenece. Una pertenencia metafísica a creer algo que es mío y me identifica a hacia lo que soy y hacia lo que somos nosotros.

Llegué con miedo a escuchar un disco que tiene mucha historia por detrás. Una promesa de destruir lo que conocemos, los recuerdos familiares,  guardar algunas fotografías viejas en armarios para dejarlas tomar edad y peso.

Y entonces estaba ahí sentado frente al librillo de papel. Hacia un aparente recuerdo de una actividad pasada y de leyenda. Sentarse a escuchar por primera vez. Hacer nada mas que enfrentarse a un viaje nuevo, hacia algo que nos trae sentimientos encontrados de miles de noches que pasamos juntos entonando tus coros, grabando tus versos en nuestra propia piel.

“Voy  escribir una canción que hable de mi, que hable de todos
Que hable de todos los que tienen destrozado el corazón.”

Siempre fuiste un pasado reciente y ahí siempre estabas. Siempre deseamos estar ahí, mientras aquellas fotografías, que ahora se quemaron con el tiempo, las queremos borrar. Negaremos que han existido, que nunca quisimos que la historia fuera así. No puedo escribir sin ser visceral, sin tener que invocar la letra y la música de quien ha marcado el ritmo de varias generaciones en las exploraciones de nuestras curiosidades e idiosincrasias. Seguimos siendo infantiles, y hablamos de criaturitas, animalitos y dinosaurios. Nos seguimos riendo de la autoridad de nosotros mismos y nos hablamos tan feo que es amor puro.

He dejado de escuchar la música de Fobia por qué su historia es aquella relación tan atormentada que tenemos con la música pop. Nuestra historia personal se entrelaza en querer la complicidad de componer una canción, de ser nuestro propio chiste local. Nuestro propio club al que tú no perteneces, aunque lo desees.

Somos los comunes entre su pequeño club. Sin embargo, nosotros creamos el nuestro a dónde ellos no pueden entrar. Donde nosotros marcamos las pautas de nuestra propia canción y la relacionamos con nuestras propias experiencias y canciones.

Se llama “Destruye Hogares” y sus letras parecen lidiar con el pasado reciente. Son estas interminables discusiones que tienes con aquellos cómplices con los que un día decides unir melodías. Ahora esa complicidad parece que ya no existe, se difumina el mito en una realidad que nosotros quisimos construir. Somos humanos y nuestros mitos contemporáneos no llegaron al Olimpo, ni robaron el fuego de los dioses. Algunos parece que pagaron el precio de querer seguir adelante con el deseo impulsado en el ritmo de una canción. Es aquel sentimiento que nadie realmente te puede explicar por qué lo hace, pero sabes que está ahí.

Cargan y cargarán con sus historias de bateristas, de aquellos mundos felices que construíamos para aislarnos y refugiarnos de la maldad del universo. Siempre fue de alguna manera nuestra zona de confort y ahora parecía que ni siquiera eso estaba seguro.

El viaje era incierto pero asegurado. No sabía de que manera íbamos a llegar al otro lado. Solo tenía el conocimiento de que en 39 minutos algo iba a pasar, llegaríamos a otro lado y lo haríamos en la misma complicidad que lo habíamos hecho millones de veces. Hablo de la música como un acompañante, una explicación hacia explicar nuestra absurda existencia, un catalizador de nuestros sentimientos  y una razón de estar.

La música pop nos hace estar, nos valida nuestra persona, nuestros problemas y nuestras fantasías. Nos crea en un lugar en tiempo y espacio. Sabemos que al final de que la aguja cayó sobre el surco, nuestra vida nunca fue igual.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Joseph Arthur y la canción de protesta de nuestra generación

La música de protesta parece ser un objeto de nostalgia, perteneciente a una época y generación pasada. Aquellas canciones que en algún momento representaban a un movimiento, expresaban los sentimientos de una generación y sobre todo, era un elemento que unía a las personas por una misma causa. Una lucha unificada o un movimiento social de transformación de nuestras ideas y nuestra sociedad. Algunos eran gritos de guerra, otros eran cubetazos de agua fría para despertar y confrontarse con la realidad, era Neil Young entonando sobre los muertos de Ohio, a Public Enemy exponiendo la realidad que el resto del mundo parecía ignorar con televisión basura y basura mediática. 

Desde Woody Guthrie, pasando por Springsteen, hasta Rage Against the Machine, era el artista en la interminable lucha por los ideales en un mundo que ya había asesinado a sangre fría y para el escrutinio del morbo televisivo a la religión, los ideales y las instituciones. La revolución de Lennon y de Jefferson Airplane, que se convirtió después en un retrato del idealismo de las generaciones y las luchas pasadas que nosotros heredamos, o parafraseando a Billy Joel, el fuego no lo empezamos nosotros. 

¿Y a nuestra generación qué es lo que queda?

Vivir en un estado de negación, sin aparentes cuestionamientos existenciales sobre quienes somos, el mundo que hemos heredado por las luchas perdidas de nuestros antecesores, por los ideales que se sacrificaron para crear un mundo iluso y falso. Creamos dicotomías más grandes como humanidad cuando se invierte más en matar a otras personas y a explotar a alguien más, antes de ayudarlo. Primero le escupimos, luego lo ignoramos, para después mirar su cadáver con desdén, y luego justificar nuestro Darwinismo social como un mecanismo de defensa que sólo nos dejará con la protección de los fuertes, los sobrevivientes de nuestro propio Leviathan, alimentado en franquicias y barreras imaginarias. Me preguntó si a veces esas luchas de poder era sólo para arrebatarlo de alguien más, para después terminar corrompido igual que la granja Orwelliana. Y los débiles y los que siempre necesitaron de nuestra ayuda, aquellos por los cuales aparentemente luchamos, son olvidados al contar su riqueza imaginaria. Parece que por fin, se le está poniendo a esa incongruencia y lentamente se genera el cambio en la sociedad, una auténtica revolución sin manos, sólo era cosa de cambiar nuestra manera de pensar y actuar.

"We Stand As One" de Joseph Arthur explora nuestro momento actual de maneras inesperadas, nos vuelve a regresar a la reflexión de nuestra especie a partir de lo sencillo y las necesidades básicas que necesitamos, los ideales bajo los que aparentemente se crearon los estados en los que vivimos y buscaban brindarle un lugar mejor a los suyos, y a los que vienen. Trataremos de limpiar nuestro cochinero para dejarle al mundo que viene un lugar mejor o por lo menos con menos suciedad. Heredamos un mundo imperfecto y lleno de hoyos, sin embargo nadie nos dijo que no podíamos hacer nada para tener un lugar mejor. Joe Strummer decía que el futuro no está escrito y así podemos tratar de construir día a día algo nuevo y hermoso otra vez, un mundo cómo el que se imaginó Lennon y hoy está en nuestras manos pelear por aquella utopía que no sonaba tan mal.




viernes, 28 de octubre de 2011

Entre menos sepamos, mejor. Los nuevos secretos de DJ Shadow

El título engloba casi toda el aura de disco The Less You Know, The Better. Entre menos sepa usted, mejor, y así todavía podemos romantizar un poco sobre las nuevas direcciones por dónde nos llevará DJ Shadow. Entre secretos y murmullos, Josh Davis primero nos dió una pequeña muestra con I've Been Trying, una melancólica y atmosférica pieza de blues contemplativo, al puro estilo de Endtroducing..., su impecable debut y sin duda alguna una de las piezas definitivas de los últimos 20 años de la música contemporánea. 

Después recorrimos sus caminos frenéticos de drum n' bass, en extrapolaciones con guitarras metaleras y un enigmático monolito al centro del EP I Gotta Rokk, para finalmente llegar a la obra completa con The Less You Know, The Better. Aquí nos vuelve a mostrar las cartas completas, para hacer una brillante demostración de hip hop, tornamesísmo de alto octanaje, una brillante capacidad para buscar sonidos y lugares raros una vez más. DJ Shadow es capaz de llevarnos otra vez a esos lugares a los que pocos se atreven explorar, nos induce a explorar otra vez nuevos sonidos que nunca habíamos escuchado, sin embargo suenan con tanta familiaridad, confirmando que siempre estuvieron ahí, sólo faltaba una aguja que les diera vida una vez más.

La marquesina de la portada, nos incita a meditar, acerca del sobre consumo del cual padecemos hoy en día por buscar insaciablemente, y tratar de llenar esos vacíos con más y más aparente conocimiento. Sin embargo, poco tiempo nos deja para realmente apreciar nuestra condición sola, triste, llena de tedio, en un mundo que parece reemplazarte tan fácilmente como una marquesina en el cine o un anuncio espectacular. En espera de la aparente novedad y la nueva palomita sonora que tarda años en concretarse, ese tiempo da el espacio necesario para poder apreciar y reflexionar sobre cada obra entregada. Para poder deconstruir y tratar de descifrar los secretos o por lo menos tratar de insertar una imagen que acompañe esta nueva banda sonora.

Bienvenidos a una nueva expedición acompañados por DJ Shadow, cómo lo dice el título: Entre menos sepamos, mejor. Una mochila al hombro, nos llevaran a nuevas direcciones y al final regresamos al mismo punto, para querer volverle a poner play.


Nos leemos pronto.

La llegada del Shadowshpere, la larga espera por DJ Shadow

Por fin se acerca después de una larga espera de una década la llegada del Shadowsphere, una cápsula espacial diseñada para transportarnos a películas imaginarias, a largas carreteras, caminos nocturnos en la exploración de nuestra propia alma. Introspecciones de la mente y el espíritu, en sólo cuatro discos primero comandados por Endtroducing... y hoy finalmente con The Less You Know, The Better.

Josh Davis nos ha llevado a la experimentación sonora contenida en piezas olvidadas y enterradas por el tiempo, resguardadas en pequeños objetos de viníl. Arma ropecabezas con joyas perdidas y nos plantean nuevos horizontes de las capacidades y las posibilidades de la tecnología. Sin duda alguna, se nota el laborioso proceso que conlleva la creación de cada álbum. Las conexiones musicales son meticulosas y altamente sorprendente, pasando desde frenéticos ritmos percusivos, hasta sus melancólicas texturas ambientales y melódicos sampleos de jazz, soul y R&B. Perfectas bandas sonoras para días lluviosos, y aquel sentimiento de mobilidad en un mismo punto, dónde a pesar de la inmovilidad de uno, el tiempo y el espacio sigue en constante movimiento y expansión. 

DJ Shadow indudablemente un artista verdadero de hip hop, cuya ambición va mucho más allá de los estándares contemporáneos y pocas veces realmente apreciados. En la misma tradición que alguna vez encabezaba Grandmaster Flash, la reinterpretación de la música y de la cultura que se da a partir de la democratización de la tecnología. Fragmentos de películas, diálogos obscuros, inmiscuidos en olvidados pasajes musicales, que nos incitan a explorar más allá de las listas de popularidad, de explorar en los horizontes de las tiendas de discos en los rincones de la historia para crear nuevas películas y visiones para desafíar los oídos de aquellos que realmente se aventuran en la expedición. No es un viaje fácil, el delta del disco lo confronta a uno con su monólogo interno, en llevarte a esas carreteras y esas calles desiertas qué pocas veces transita nuestra mente. Pero esten tranquilos, al fin y al cabo es sólo una breve montaña rusa, que al final del día los regresará sanos y salvos al punto de inicio. El tiempo transcurrió frente a sus ojos y a pesar de su aparente inmovilidad ya no son los mismos. El viaje cambió sus almas para siempre y los expuso ante la obra de DJ Shadow, una reinterpretación del principio del final o un mágico ouroburos, ciclícamente en el comienzo de un fin anterior en un contiuum entre el tiempo y el espacio de la reproducción.

La majestuosidad de DJ Shadow para dejarse llevar por la música, del extraordinario Endtroducing... Midnight in A Perfect World.



Nos leemos pronto

viernes, 14 de octubre de 2011

Stephen Malkmus sabe lo que quiere el Senador.

Stephen Malkmus sabe lo que quiere el senador. Políticamente incorrecto, provocador y naturalmente irónico "Senator" nos sigue demostrando la genialidad lírica de aquel que alguna vez se vistió para el éxito. Estelarizado por Jack Black, otra joya más del "Mirror Traffic" de Stephen Malkmus & The Jicks.



Nos leemos pronto.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Los criminales del Copyright

Esta semana se encuentra bajo debate, una vez más, los nuevos paradigmas existentes entre el futuro de la industria discográfica, cómo industria, y los nuevos debates en los que debe de intervenir. Es decir encontrar nuevos mecanismos, para tratar de solventar y re enmendar los errores de los últimos diez años. En pocas palabras entender qué las nuevas tecnologías de intercambio de información no van a desaparecer y de que manera estas transforman nuestra cultura día a día.

Al igual que RIP: A Remix Manifesto, Copyright Criminals, es un estudio a la reinterpretación de la cultura y las fronteras legales de sistemas capitalistas en la lucha por hacer mayores ganancias a corporaciones y no a los artistas mismos. La industria discográfica se queja de la descomposición de aquellos sistemas viejos en los cuales los grandes peces se enriquecían en lujosas y corporativas reediciones de catálogos, hasta el día en qué el público se fue a buscar otras alternativas. Las videocaseteras no mataron a ninguna industria, ni tampoco los walkmans, ni los MP3. La humanidad dejó de compartir la cultura durante el medievo y miren como acabaron. Ahora mientras algunas corporaciones buscan mantener su dominación cultural, otros pelean por aquel derecho a compartir información y conocimiento, de democratizar el conocimiento y el acceso a la cultura, explotar la tecnología para crear nuevas ideas y revisualizar nuestra sociedad.


Jeff Mangum: Convirtiendo Wall Street en un sótano de Ruston.

Algunos lo llaman el Salinger del rock independiente, siendo responsable de la mitad de los grupos "raritos" de hoy en día (o por lo menos todos los que usen cornos franceses y trompetas para sus sombríos acompañamientos). Jeff Mangum incita a la intimidad, y con su reciente aparición en el All Tomorrow's Parties de Nueva Jersey, además de las noticias de una artesanal revisión a la obra de Neutral Milk Hotel, parece que el mundo tendrá de regreso al creador de In The Aeroplane Over The Sea.

Desde sus discos, Neutral Milk Hotel, es para escucharse detenidamente, percibir los elementos que crean una obra fantasmal y sobre todo sumamente intíma. Para escucharse en la cercanía de su reproductor, sin mayor distracción, para poder escuchar a Mangum dejar su guitarra y levantarse de la silla al final de "Two Headed Boy Pt. 2". Los afortunados presentes ayer en Wall Street, en el cual se rumoraba Radiohead haría una aparición secreta el viernes anterior, ayer se engalanó con la figura fantasmal de Mangum. En un video de baja calidad, qué le da un extraño aura y un romántico misterio sobre su figura nos vuelve a cautivar una vez más. Nos regresa a aquellas interrogantes que nos hicimos todos estos años, todas las leyendas y mitologías que se formaron alrededor de una obra inconclusa, un artista truncado, y todas las comparaciones a sus predecesores artistas (Brian Wilson, Syd Barrett, Roky Erickson etc).

Cortesía de Consequence Of Sound, y en compensación de la misteriosa presentación sin audios, ni videos disponibles del All Tomorrow's Parties, con ustedes Jeff Mangum


lunes, 3 de octubre de 2011

La Cultura reinterpretada e interpretada (Postmodern: RIP - A Remix Manifesto)

Vivimos en un mundo moderno sistematizado, regido por estrictas reglas y legislaciones que sólo buscan limitar y dividir más a los seres humanos. Estos sistemas son también los responsables de innumerables debates que han sido desafíados a causa de la tecnología. La democratización del acceso y el poder que conlleva la información que intercambiamos en forma de cultura. La manera en qué se transforma el arte preconcebida y se reinterpreta en mixtapes, mashups, remixes. Son algunas de las preguntas que plantea RIP: A Remix Manifesto, una interrogante y como afecta en nuestra forma de consumir y reinterpretar nuestra propia cultura. Visiones sobre el consumo posmoderno y sobre todo una mecha diseñada para cuestionar nuestro propio rol en el debate.

Para todos aquellos que comparten cultura en cualquiera de sus presentaciones y para aquellos que buscan distintas maneras de crear arte, nuevas maneras de compartir ideas y unirnos de otra manera en esta aldea global en la que habitamos a partir de nuestra propio faro en el universo de los unos y los ceros. Con ustedes... RIP - A Remix Manifesto



Nos leemos pronto.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Mirror Traffic o El refrescante segundo acto de Stephen Malkmus.

Con un extraño toque de ironía que siempre estuvo presente en su música, la reunión de Pavement fue la mejor parada de toda la ola de nostalgia por los 90's que nos ha invdadido. Entre documentales, caras reediciones de los gloriosos años del alternativo y grunge, giras de nostalgia. Stephen Malkmus y compañía, regresaron tocaron otra vez sus grandes composiciones llenas de baja fidelidad, guitarras distorsionadas y melodías al borde del colapso. Después cada quien regresó a su vida, Malkmus retomó el disco que había grabado con los Jicks, bajo la producción de un tal Beck Hansen, que conoció en la escena hace 15 años y a la par se ha convertido en uno de los sobrevivientes y camaleónicos artistas de aquella generación. 

Mirror Traffic es un contagioso disco de buenas melodías que nos recuerdan los buenos días que pasamos con Pavement, pero aquí el pasado no se encuentra en cuarentena y se conecta con el crecimiento qué siempre se agradece ver en un artista. Malkmus no se repite y es el líder de una poderosa banda qué sabe tocar quedito y a la vez, poner la distorsión en los lugares correctos. Las letras siguen siendo expresiones sin tapujos, no se tienta el corazón y tampoco necesita mucha interpretación. Entre lo políticamente incorrecto y lo absurdo, sabe lo que quiere el senador y que las sentadillas son de burgués. Esto viniendo de aquel que se burlaba de los chavos alterantivos, los Smashing Pumpkins y alguna vez se vistió para el éxito aunque este parecía que no llegaba.

Con  Mirror Traffic Malkmus se sigue reinventando, en desarrollo a nuevas facetas, con su particular estilo de absoluta relajación y vale madrismo. Beck crea las atmósferas con los contrastes necesarios para que brille la genialidad de la música, y Los Jicks son el perfecto acompañamiento para este disco. Sin esposas que lo aten a la rutina de una banda y sin ninguna restricción. Ríanse del mundo un rato, bienvenidos a este extraño y psicodélico viaje que ve a Stephen Malkmus renacer una segunda vez.

Cortesía del New York Times (lugar donde ahora publican sus videos)


Para después disfrutar la versión desenchufada y callada, para la televisión francesa.



miércoles, 17 de agosto de 2011

La Maldita Vecindad se cambió de casa

Las grietas parece que ya existían desde hace mucho tiempo, sin embargo, eran pocos las que las podían ver. Escondidas entre sus diferencias, seguía la máquina que nos dio grandes canciones. Me atrevería a decir que la Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, son de las bandas más importantes de nuestra generación.

Aunque siempre fueron ninguneados, por tener sus posturas ideológicas bien planteadas, que nos recordaban aquel discurso de The Clash, de retratar la cercanía y también tratar de explicar nuestro lugar en esta sociedad. Nos llevaban en un baile musical, que buscaba romper fronteras, mezclaban el punk, con los ritmos latinos, la salsa, el ska y el rock n' roll; mientras nos contaban historias de la calle, nos llevaban a circos imaginarios y rodeados de personajes singulares, nos conectaban con nuestra propia historia y nuestra cultura.


Podría seguir romantizando y contarles historias que tuve con su música. Cómo fue el primer disco de rock en español, que en un lejano 1992, me lo regalaron de cumpleaños en cassette, y a la fecha sólo conservo la cinta, su diminuto librito, perdido entre la inmensidad del paso de los años. De cuando entonábamos "Pachuco" para escándalo de nuestras maestras de primaria, al ver a unos escuincles de 7-8 años, en actos de rebeldía pura. La anarquía del punk había llegado a nuestras almas y nos hizo revelarnos contra el sistema que sentíamos nos controlaba, para convertirnos en complacientes ovejitas, uno más del rebaño de mentes, que no se cuestionaban, acerca de su entorno, acerca de las diferencias sociales y culturales, las cuales estaban relatadas en esos 11 tracks.

Eramos testigos de un circo de fenómenos y  exiliados, anormales del mundo. Algunas retratadas como criaturas de la noche y otros inadaptados, todos productos de la contradicción de la sociedad en la que vivían. Basta con fijarse en Poco De Sangre, Rafael o Mojado, por pensar en algunas canciones, que se encontraban muy cercanas con problemáticas que hoy se encuentran mucho más resaltadas en nuestra sociedad de hoy en día. Ahí estaban, cantaban desde la calle y para la raza, parecía un llamado a la comunión con la música, una reunión de baile, de exorcismos y de rituales urbanos. Era invocar los sonideros jamaicanos, las fiestas de las calles de Brooklyn, los sonidos de algún obscuro salón de baile, o algún love in perdido en el tiempo.

Hasta ahora sólo sabemos que lo que algún día conocimos como la Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, ya no existe. Probablemente sean los choques naturales del ser humano, que constantemente se encuentra en reinvención y en un auto descubrimiento que los lleva a otras direcciones, probablemente sea sólo un ingenioso truco publicitario para luego anunciar un cotizado regreso a los escenarios a revivir la nostalgia a la que ellos mismos habían caído. Pero aceptémoslo, nosotros fuimos los que pedíamos constantemente sacar del pasado aquellas canciones, así que seremos también responsables de como matamos el futuro por quedarnos atascados en el pasado.

Sólo el futuro nos dirá si volveremos a ver a La Maldita Vecindad otra vez juntos, por ahora nos quedamos con un amargo final, entre sus anuncios oficialistas y la realidad que hasta ahora sólo se queda en supuestos y sospechas. Al final, nos dieron una carrera de 25 años, de brindarle al mundo Paz y Baile, de grandes discos, himnos de nuestro rock mexicano y música que esperemos sea recordada en otros 25 años. El circo retira su carpa y se va, sin saber cuando regresará. Adiós Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio.





Nos leemos pronto.

Las Aventuras de Rain Dance Maggie y el viaje de los Red Hot Chili Peppers

Creo que el regreso de los Red Hot Chili Peppers, era un tema hasta cierto punto angustiante, incierto y sin saber realmente que se podía esperar de una nueva encarnación de una de los sobrevivientes de los 90's. Aunque suene extraño, hablar sobre aquellas bandas de la "generación alternativa" es enfrentarse a la realidad que le vendieron los medios a una generación, una escena que acabó en sus propios tributos, algunos que sucumbieron ante su propio mito, y una aparente nostalgia que nos invadió prematuramente.

La historia de una banda y su música se encuentra conectada entre las entrañas más profundas de cada individuo y para aquellos que alguna vez se consideraron "alternativos", por ser un término que definía a nuestra generación, a nuestros noventas. Son todas aquellas conexiones que teníamos con la música en el principio del ocaso de la era del CD. Sin embargo, eso nos llevó a seguir bandas incesantemente, en espera de un nuevo disco, en espera de un nuevo pedazo de metal que iba a convertirse en parte de nuestros sistemas. Ingresaba a nuestros revolucionarios Discmans, y se insertaba un nuevo chip, configurado con aquellos sonidos que tanto habíamos esperado. 

Recuerdo el Californication como uno de los discos a los que suenan mis años de secundaria y sé que también el de muchos otros. Esperabas ansiosamente escuchar el esperado regreso de una banda, que ya tenía 10 años de kilometraje, un par de sobredosis y cicatrices borradas en medio de sus hermosas baladas. Aunque era todo parte de un crecimiento, al cual también tú estabas sujeto. Agudizamos nuestras pieles al mismo tiempo que su sonido se solidificó en un sonido más maduro. Lentamente nos empapamos de sabiduría de 4 viejos lobos de mar, que ya habían visitado el infierno y regresaron para exorcisar a sus demonios con esos riffs, y esos coros.

Cada viaje a lo desconocido, empieza con "Soul To Squeeze", cada comienzo a esas expediciones que uno va creando, mientras se dirige a reencontrarse de nuevo. A buscar aquel sentido que Wyatt y el Capitán América decían que buscaban. Aquellos lugares a los que sólo los elegidos llegan. Ahí se encontraban ellos, observando y con ese lienzo puesto para pintar sobre él, crear una nueva historia. Estan ahí cada que suena California en mi mente, estaba ahí cada que MTV y la radio (sí, esa que se parece a The Boat That Rocked), estrenaba alguna de sus canciones nuevas. Mientras ansiosos esperabamos por la fecha especial en la que veríamos un nuevo disco a la luz.

Con el tiempo, creo que la emoción se ha disipado un poco. Del Californication al By The Way y subsecuentemente al fallido Stadium Arcadium, cada vez nos emocionamos menos por lo nuevo, de repente parece que aquella banda que tanto amamos, se disipaba en otras expresiones y proyectos de sus integrantes (Chickenfoot, los varios discos solista de John Frusciante y Flea como estudioso del jazz en su regreso a las academias de música). Con la salida de Frusciante, otra vez nos entró el pánico y la incertidumbre de que otra vez perderíamos a los Red Hot Chili Peppers.

Sin embargo, ellos se han reinventado muchas veces, y a pesar de todo siguen siendo un conjunto unido a través de una idea musical. No sabemos aún lo que depara su nuevo LP, sólo sabemos que siguen encontrando nuevas maneras de explorar su propia música y salirse de sus propios moldes. The Adventures of Rain Dance Maggie, suena a los Chili Peppers, nos sigue evocando aquellas melodías cálidas y veraniegas, nos sigue evocando aquellos paisajes Californianos, aquella mezcla entre el glamour y el hedonismo. Nos vuelven a recordar lo entrañables que son para nuestra generación, son sobrevivientes y exiliados del tiempo, sobrevivieron a su propia perdición y a las tentaciones que muchos de su generación, nunca pudieron. Nos han enseñado a crecer y a envejecer con estilo después de casi 30 de haber irrumpido a nuestros reproductores, para nunca dejar de acompañarnos con sus inolvidables melodías. 




Nos leemos pronto

jueves, 11 de agosto de 2011

Lollapalooza 2011 - Parte 1 -

Fear And Loathing in Las Vegas, es un viaje que nunca podría reconstruirse sin el Dr. Thompson. Y sin embargo, tampoco estoy diciendo que mi presencia fue imprescindible para que Lollapalooza 2011, no pasará. Solamente pasó, vista desde esta óptica que, un par de días después, y con la resaca del viaje solamente presente en mis pies, todo lo demás se encuentra plasmado en recuerdos, en momentos interconectados a otras vidas, a otras experiencias y a otras cosas. Es difícil reconstruir la historia, que para su servidor había empezado una semana antes, en medio de noches sin dormir, extrañas incertidumbres y sobre todo un boleto que llevaba meses esperando con mi nombre, en espera de un viaje sin retorno. "Buy the ticket, take the ride..."

El molesto sonido que anunciaba el aterrizaje a la ciudad de Chicago, ya no sabía bien en que momento me encontraba, ni tampoco la ciudad. En medio de autobuses, aviones, metros e interminables avenidas, había caminado sin rumbo aparente, tratando de conectar las razones por las cuales hoy me encontraba ahí. Desconectado de la realidad, sin saber qué es lo que esta pasando en el mundo, no me interesaba saber qué el mundo se cae a pedazos y en medio de las llamas, los mercados económicos vuelven a desplomarse, cuando a mi me explicaron la crisis económica un sábado por la tarde, en medio de un par de cervezas, extraños conocidos se habían hecho mis amigos y mis cómplices de viaje. Estaba ahí unido con otras 90 mil almas, en medio del parque Grant, en aquel monstruo corporativo que te empaca la rebeldía, patrocinada por Sony y Toyota. Aquel festival apodado Walmart en el Lago y te ofrece excelente comida gourmet, una borrachera con vino y banderillas de langosta, mientras frente a tus ojos pasa todo desde un episodio de Jersey Shore, hasta los chavos alternativos perdidos entre los anaqueles de Urban Outfitters, que buscan una respuesta frente a un mapa musical, como si este tuviera poderes mágicos, aquellos que te llevan a encontrar los tesoros. El verdadero Santo Grial. O por lo menos alguna epifanía mientras un concierto de rock, te cambia la vida otra vez. 

 De alguna la historia se escribe de otras maneras de como la enseñaban en los libros de historia. Presenciar historia es ver a Big Audio Dynamite mientras te explica la crisis económica en 3 minutos y medio.


O mientras Damian Jr. Gong Marley uno de los 11 hijos del gran Bob, reinterpreta la música de su padre. A Perfect Circle, reimaginando Imagine como un extraño fondo musical para tiempos inciertos, y que en ese momento encapsulaban un aparente regreso a la nostalgia de una generación pérdida que terminó hace diez años y hace 20 empezaba con un evento como Lolla. Para los que estaban ahí, eran ellos quienes desafiarían al resto del mundo, por un lapso de tres días, nos encontramos en un universo alterno, nos unimos para cantar aquellas canciones y puedo asegurar que hasta lloramos con ellas. Le dimos las gracias a Perry, por haber instigado esta revolución, por haber iniciado la chispa que nos unía esos días. Nos hizo reconectarnos con nuestras propias raíces musicales, nos sacó al pasado de la cuarentena y nos dejó satisfechos con quienes somos hoy. Al terminar, mientras caminábamos por la avenida Columbus, con una sonrisa en nuestros rostros, lodo en nuestros tobillos, nos sentíamos conquistadores, sabíamos que ese boleto valió la pena cada centavo, que cada ampolla valió cada minuto de dolor, cada nota que escuchamos nos hizo sanar y nos trajo de regreso a nuestro hogar. De aquel que quisimos huir hace un par de días y como Holden Caufield, regresamos después de una visita al parque. Parece que sólo fue eso.




Nos leemos pronto.

jueves, 21 de julio de 2011

Vomit - Remedios contra los coritos melosos y planos

Música reconfortante, hecha con pasión y mucha emotividad. Girls, parece prepararnos para un disco épico, y 'Vomit' es la prueba de un sonido complejo, unido, una pared de sonido, entre distorsiones, órganos exorcisados y un coro gospel qué es la búsqueda de la redención dentro de una neblinosa melodía de 6:24. 

En aquella batalla entre la luz y la obscuridad, se escucha sangre, sudor, y lágrimas. Se escuchan almas expuestas, en aquellos riffs, en aquellos cánticos en comunión, en aquel endemoniado solo de guitarra qué despedaza todo, regresa todo a la calma y termina disuelto entre un coro. Almas en pena que parecen escuchar la redención y la salida en aquellos acordes. En esta época donde predominan los coritos melosos y planos, es sumamente reconfortante escuchar otra vez, algo que suena apasionado, algo que te mueve. Es reconfortante escuchar a una banda que se arriesga a hacer música del alma y en el proceso extirpar la tuya, llevarte de regreso a esos acordes con los que viste la luz otra vez. 




Nos leemos pronto.

jueves, 7 de julio de 2011

La historia y los Foo Fighters

Los documentales y películas sobre bandas de rock, generan polémica. Hacen más grandes los mitos, además de mirarlos con un poco de nostalgia, nos vuelven a generar aquella conexión con la música y el sujeto. Entiendo que los realizadores hacen estos trabajos cinematográficos con dedicación y amor, aquí se muestran verdaderas expresiones de honestidad en la que la música es el protagonista. Este es el elemento que da vida a todo. El Génesis.


Esta historia comienza en 1994, con una tragedia y el fin de una era. Sin embargo, para Dave Grohl, comienza un viaje de crecimiento, una nueva historia. A momentos me pareció similar a The Lion King (que irónicamente salió ese mismo año). La muerte de Cobain cómo la de Mufasa, parecen ser momentos que definen el fin de toda una historia, y cambian el juego. Hacen madurar a los protagonistas y encontrar su propio camino, su propia originalidad, para dejar su propia huella en una nueva historia. Para este punto, querido lector, no le he revelado nada de lo que presenta este documental. Esa es sólo la introducción, al mundo de una de las bandas más entrañables de los últimos quince años.

Back And Forth no es simplemente un trabajo nostálgico que sólo le aplaude ciegamente al artista, también los confronta con la realidad, con la lucha de egos que nace a partir de Grohl, quién ha sido considerado uno de los mejores bateristas de los últimos veinte años por lo menos, según el conocimiento popular y de la prensa “especializada”. Además de revelarnos las nuevas facetas en la cual ellos son una banda de rock de adultos. Aquí no nos presentan una banda de desmadre, por lo menos hoy no lo son. Nos presentan a 5 músicos, adultos, concebidos ya en otra concepción de vida, sin autodestrucción, vicios, adicciones. Nos llevan a la intimidad de su vida, alejada de la prensa, el escándalo, la celebridad absoluta.

Esta historia sólo puede llegar a tal emotividad, si usted querido lector conoce las canciones. Si recuerda la primera vez que escucho Big Me en la radio, vio “Learn To Fly” en su divertidísimo chiste musical, recuerda aquella serie de televisión que usaba “Next Year” para su entrada de créditos. A lo largo de 16 años los Foo Fighters y su servidor hemos crecido juntos, han dejado su marca de maneras inconmensurables en nuestro subconsciente, y en nuestro soundtrack.

Nos recuerdan cual es la magia de sentarse en un cuarto, agarrar un par de instrumentos y hacer música con tus amigos. Nos recuerda a esa sencillez, de querer cantar y crear música que nos marque, que deje huellas en nuestras vidas y en las de los otros. Nos recuerda que todos estamos aquí, porque un día escuchamos una canción, con la cual emprendimos un viaje, del cual nunca regresamos, qué un día decidimos tomar una guitarra, un bajo y una batería, y hacer ruido. Nos regresa a ese sentimiento de que empezamos a hacer esto, porque no había otra cosa que nos moviera tanto, que nos pudiera dar llanto y alegría en iguales dosis de emoción. Aquel sentimiento de que estamos aquí, porque elegimos este camino y no hay nada mejor. Saber que si tuvieramos la oportunidad de volverlo a hacer, estoy seguro de que lo haríamos de nuevo. Saber que todo comenzó después del 1, 2, 3, 4… 





Nos leemos pronto.

jueves, 16 de junio de 2011

Arcade Fire y la Regla # 32.

Probablmente ya no se necesite decir mucho de Arcade Fire, ya que si nos ha escuchado en los últimos 5 años en cualquiera de sus facetas (como música para iniciar los conciertos de U2, cantar "Take me out to the ballgame") o simplemente ganar el Grammy por mejor Álbum en el 2011, además de tener 3 sólidos álbumes diseñados para escuchar, gozar cada minuto de aquellas extrañas melodías y tener música que sobre todo se identifique con nosotros, nuestros sentimientos y nuestra existencia.

Arcade Fire ha creado los himnos de nuestra generación o así los podría llamar, cuando he cantado sus coros en extáticos momentos de felicidad, se ha incorporado al soundtrack de muchas vidas y día con día acompaña al mundo con música que simplemente nos hace deternos. Meditar un poco, y atesorar las pequeñas cosas (Sí, justo como la regla #32 "Enjoy the little things"), como una canción. Un coro que llega a tus entrañas y te quita las máscaras, te desnuda ante tu verdadera identidad y te transporta a un mundo imaginario, en donde los centros comerciales se convierten en hermosos monumentos de la modernidad y de nuestra propia decadencia, y transformando esos monumentos urbanos en obras de arte, esperemos no tan efímeras, como una canción pop de 5:26.

Cortesía de Sound Opinions (el mejor y único talk show musical) con ustedes desde Montréal para el mundo... Arcade Fire.


Arcade Fire perform "Sprawl II" on Sound Opinions from WBEZ on Vimeo.


Nos leemos pronto y gracias por visitar.

lunes, 30 de mayo de 2011

Tricky En Vivo o un intento de ser lo que nunca quiso ser.

Tricky tiene todos los elementos para hacer un concierto memorable. Una excelente banda en vivo, un gran repertorio de canciones y una de las experiencias sonoras, equiparables con sus primos Massive Attack. Sin embargo, la experiencia resultó ser tediosa, excesiva y hasta cierto punto innecesaria. 

Empezaremos por la primera hora que el público tuvo que esperar en lo que el show empezaba, para recibir un concierto que sonaba mal. Vocales perdidas, atmósferas planas y casi inexistentes, en un intento de ser una banda de rock y sonar crudo. Justamente se alejó de aquel sonido característico, pesado y envolvente, para dedicarse a coverear "Ace Of Spades" en una versión sobrante y que poco a poco causo mi desconexión con el espectáculo. Mientras sus movimientos en el escenario se asimilan más a quererse sentir 50 Cent o algún rapero sin camisa, por otro lado busca sentirse un rockstar y querer subir al público, a bailar o echar desmadre, en medio de atmósferas de aislamiento y un espectáculo que no es Girl Talk. 

Además de no tener virtualmente ninguna comunicación con el público traía una pose demasiado egoísta y auto absorbida. El espectáculo que esperaba no era el de un rockstar de pose, y tampoco era un espectáculo tedioso, sin dirección, y sin generar ninguna conexión. El público a veces se conectaba en un baile zombie con la música, en otros momentos se perdía en miles de pedazos, para aplaudirle a un ego en dos patas, que además tiene el lenguaje corporal similar al de un instructor de baile para señoras. Desafortunadamente son experiencias que pesan, el viaje de dos horas, fue cansado, de pocas recompensas y me dejó con un sabor de boca, de insatisfacción total. Aún cuando tiene una gran grupo de músicos, gran repertorio de canciones, y todo el potencial para hacer un viaje musical de dos horas, en el que lleves al público por un mar de emociones y atmósferas sonoras. No en un viaje de montaña rusa, que te deja de gustar, después de una hora de show. 

Ni el hecho que homenajearan (a mi parecer), "Glory Box" de Portishead e inmiscuirla en medio de sus propias composiciones (sampleando la original Ike's Rap II de Isaac Hayes -pequeña fe de erratas-) lo pudo rescatar para acercarnos a la música, los hizo un espectáculo completamente alejado, impersonal y sumamente desinteresado de generar una conexión con el público, y no refiero al hecho que se quiere sentir Iggy Pop, en medio de ritmos de dub. Sino que terminó el concierto en un acto más desesperado de publicidad y morbo, que en cerrar un concierto y callar a los escépticos. En disco existe esa conexión, logra llevarnos a través de tantos paisajes y recorridos atmosféricos, a caminos nocturnos, contemplativos y sumamente gratificante. Pero en vivo, es meramente un intento de ser lo que nunca quiso ser. 

lunes, 23 de mayo de 2011

Lunes de campechano musical.

Así es señoras y señores, el fin del mundo no se acabo, los delfines siguen aquí y es lunes de regreso a la realidad y a la rutina de la ratonera. 

El día de hoy no los interrumpiremos con textos incómodos, que incluyan muchos adjetivos o que de alguna manera digan que el autor de este texto busca sentirse importante. Aquí sólo escribimos de música, bajo nuestras propias reglas, y el silencio se encuentra a un clic de distancia. Así que si se toma los comentarios presentes de manera personal, no lo haga. Esto sólo es música pop, que no debe tomarse tan en serio. 

Primero les comparto un poco de música para que su lunes se vuelva menos miserable y al ritmo de Primal Scream, se alivianen las penas por regresar a la realidad de la rutina. Es un grito para el regreso del viernes o bien, es un viernes eterno, que llega sin importar el día. En un lanzamiento próximo, Screamadelica Live, retrata la reciente revitalización del álbum, en su celebración de 20 años, un disco fundamental para los amantes del rock y de los beats, y la mejor introducción para Primal Scream.

Loaded - Primal Scream


En otro de los regresos de viejas luminarias de los ochenta, y no me refiero a la explotación de la nostalgia de Joy Division/New Order, con su lanzamiento de compilaciones dirigidas a la cartera y con la inclusión de "Hellbent" un track "inédito", qué desafortunadamente es un mero retazo de ideas poco inspiradas e insípidas, buscando revivir la gloria de New Order, y tratar de encubrir un amargo final.

Sin embargo, no nos referimos  a esta resurreción, sino al nuevo material de Peter Murphy, quien ha buscado salirse de su propio molde creado con Bauhaus (y a pesar de caer en la nostalgia de su éxito previo), son claros ejemplos que saben ponerle fin a las cosas. Son artistas que respetan su propia obra y respetan la fidelidad de su audiencia que lleva 30 años pintándose de vampiro y se ha deleitado con la banda de post -punk o goth rock por excelencia. Hoy Murphy sigue buscando nueva inspiración para hacer música, más allá de alimentar sus propios fantasmas.

Seesaw Sway - Peter Murphy


Nos leemos pronto y gracias por estar aquí.





miércoles, 18 de mayo de 2011

Ian Curtis o Aquel que nos recordaría nunca alejarnos en silencio.

Ian Curtis se fue de este mundo un 18 de mayo de 1980...

Esto fue lo único que pude redactar, momentos antes de darme cuenta que estaba realizando un texto oficialista, que meramente repetiría la información básica y los reconocimientos musicales de Joy Division y su legado, de darnos 30 años de imitadores, charlatanes y grupos mediocres, que buscaron imitar su sonido. 

Los recuentos biográficos e históricos se los dejaré a Tony Wilson, Deborah Curtis y los estudiosos y académicos del período, en el que pueden ahondar con mayor profundidad en tratar de entender y descifrar la personalidad de Curtis, además de buscar todas las conexiones que existen entre sus letras. 

Por ahora sólo buscamos hacer un pequeño tributo para uno de las figuras más míticas y reverenciadas de los últimos 30 años. Un mártir y un mito que creado a partir de una carrera fugaz, que terminó un 18 de mayo de 1980, en la víspera de un tour por Norte América, qué les abriría las puertas, como un debut en sociedad. Y así sólo queda el recuerdo o el mito del Factory, en el cual nos gustaría haber presenciado a Joy Division, a punto de convertirse en un fenómeno de culto, que tres décadas después nos sigue recordando aquel estribillo que decía que el amor era lo que nos iba a separar o aquel que nos recordaría de nunca alejarnos en silencio. 

Ian Curtis (1956 - 1980)


Joy Division - Atmosphere from Wes Dorris on Vimeo.

jueves, 12 de mayo de 2011

Reimaginando Africa con Low

Un momento "Universal" por excelencia, y una canción que a la fecha me produce escucharla completa en la radio, además de generar extrañas conexiones, ligados a momentos específicos y aquellas emociones cada vez que la escucho.

Cortesía del AV Club, Low reimaginando "Africa".


Nos leemos pronto.

Inversiones a la nostalgia del trajeado Pink

Con mucha renuencia y un cierto grado de escepticismo, me acerqué a la noticia del (re)lanzamiento de la discografía "remasterizada y reempacada"de Pink Floyd. A la fecha he comprado la discografía completa, con la excepción de un disco en vivo, 3 versiones del Dark Side Of The Moon, 2 ediciones de The Wall (VHS y DVD), 2 reemplazos de discos perdidos o rayados de uso, un par de rarezas europeas y demás parafernalia concerniente a Pink Floyd. Sin contar libros, enciclopedias, posters, etc. 

Es decir, he ocupado gran parte de mi vida a sumergirme y rendirme ante su música, cómo las millones de personas que "han sido influenciados por Pink Floyd". No niego que representan grandes cosas en mi vida, ni que cambiaron la forma en que percibo la música, el arte y sobre todo un grupo cuyas líricas te hacen consciente de tu propia existencia. No niego que me he pasado noches enteras saboreando, y disfrutando cada uno de sus discos, en ejercicios de repetición, en ciclos enteros que están musicalizados y guardados en aquellos pedazos de metal, de acetato, o peor aún arrumbado en una configuración de unos y ceros en medio de una biblioteca de archivos digitales. 

No niego que he invertido una vida en la música, que estoy seguro le ha dado un cómodo fondo de retiro a Waters, Gilmour, Mason, Wright y Barrett, y de por medio a un par de trajes. O que he invertido cuantiosas cantidades en espectáculos sobremediatizados, entretenimiento para las masas abordando la alienación pura del individuo, y a pesar de la palomita visual, ser capaz de llevar a las lágrimas a su humilde servidor durante "The Thin Ice", en momentos de éxtasis puro y un acto catártico de presencia. He caído en la nostalgia de revivir a los dinosaurios, en caer en el engaño de ver un grupo de covers de mi música favorita, y sustituir las piezas faltantes en imágenes creadas en mi propio imaginario, en incluir aquella fotografía en otro montaje visual y sonoro. En crear una imagen perfecta que le corresponda al mito que he creado o mejor dicho al monstruo, que hoy se ve en la dicotomía de volver a caer en la nostalgia y reinvertir cuantiosas cantidades de dinero en re-ediciones, que apelan más a la cartera que al corazón. 

Pero en el fondo, hay una parte que sigue conectada y atada a la música. 

Y si en el fondo, todo siempre fue por la música, en aquella proposición romántica e idealista, entonces seguramente ahí estaré el 27 de septiembre comprando por segunda o tercera ocasión, las canciones que cambiaron mi manera de ver el mundo. Pink Floyd me ha llevado a un cuestionamiento constante, ha llevado a muchas preguntas, a cuestionar todo lo que se presenta frente a mi, a reír, llorar, a cantos de redención, a momentos de la soledad absoluta, de construir y derivar muros, de emprender travesías sonoras al lado obscuro de la luna, al corazón atómico y a muchos lugares que se encuentran resguardados en un pedazo de metal, acetato o es sólo una extraña configuración de unos y ceros, bajo el nombre de un tal Pink.

Nos leemos pronto.